Naves industriales en fusión con la naturaleza

Hasta no hace mucho, cuando nos hablaban de una nave industrial nos veíamos entre altas paredes de hormigón, techos inalcanzables con enormes vigas de hierro a la vista y un amasijo de metales. Por no hablar del polvo y el frío.

Empezamos a hablar de arquitectura industrial cuando los arquitectos tomaron conciencia de la magnitud de esos edificios destinados a negocios industriales y de la imposibilidad de aplicar las soluciones arquitectónicas tradicionales que se habían utilizado hasta entonces. Esa incipiente industria tenía unas necesidades (grandes espacios, mayor iluminación, zonas diáfanas…) que la arquitectura tradicional no sabía cómo solucionar. La recién nacida arquitectura industrial adoptó el acero como material estructural y aplicó los últimos avances en siderurgia y técnicas de unión para crear infinitas combinaciones.

centro de reciclaje AWM

Sin embargo, la preocupación por crear edificios funcionales dejó a un lado el diseño y la estética, y se crearon naves industriales prácticamente idénticas en cualquier parte del mundo. Aunque siguen existiendo una serie de exigencias con respecto al tamaño, distribución y construcción de las naves industriales, hoy en día la arquitectura industrial se aproxima al diseño, a mirar más allá de la funcionalidad, y a preocuparse por adaptarse al entorno donde son construidas. Los enormes edificios de hormigón repudiados hasta ahora de los centros de las ciudades, por su tamaño y por contaminar visualmente cualquier paisaje, empiezan a ganar cierto prestigio.

centro-reciclaje-AWM-Munich

Una nave industrial líder en sostenibilidad

Una muestra de ello es el gran centro de reciclaje de AWM, la autoridad en gestión de residuos de Múnich. La capital de Baviera se encuentra dentro del grupo de ciudades consideradas líderes en sostenibilidad urbana. A la vanguardia en la apuesta por las energías renovables, Múnich está claramente comprometida con la construcción de edificios responsables con el medio ambiente como es el caso de este centro de reciclaje.

centro-reciclaje-AWM-MunichUbicado en Muehlangerstrasse, este proyecto fue construido por el estudio de arquitectura Adam Achitekten GbR, quienes apostaron por el acero para levantar un edificio que busca fusionarse con los prados que lo rodean. El gran dosel que cubre el centro de reciclaje está diseñado con una estructura de celosía de acero, con un solo apoyo interno. Además, en línea con la apuesta por la sostenibilidad y las energías renovables, en el techo de este centro de reciclaje se encuentran diversos paneles fotovoltaicos. Debajo de ellos se extiende una malla de cable de acero inoxidable X-TEND de Carl Stahl, colocada estratégicamente para que por ella suban plantas trepadoras y creen el efecto deseado de fusión con el medio ambiente. En conjunto, el resultado conseguido es una nave industrial autosuficiente, que genera por si sola calefacción, agua caliente y electricidad. Una imagen que dista bastante de la idea de nave industrial que tenemos todos en mente.

Fotografías: Florian Schreiber.

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