Cómo unir arquitectura y naturaleza

Si miramos a nuestra alrededor nos daremos cuenta de ellos. La arquitectura busca cada vez más acercarse a la naturaleza, fusionarse con ella, tapar el frío hormigón con colores vivos, llenar de verde las paredes más impersonales. Incluso en las ciudades más grandes no es extraño encontrarse con edificios que recuerden a zonas más boscosas, menos llenas de contaminación y de ruido. En definitiva, más parecidas a la vida en el campo.

En este sentido, muchos de los edificios que se están construyendo en estos últimos años lo hacen teniendo en cuenta este aspecto. Son dos las formas más conocidas de aproximarse a esa anhelada naturaleza: inspirándose en ella a la hora de construir o utilizándolo para cubrir edificios ya construidos.

Buscando la inspiración en la naturaleza

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La creación de edificios inspirados en la atmósfera de los bosques se remonta a finales del siglo XIX, cuando el célebre arquitecto Antoni Gaudí, se inspiró en ellos para diseñar el interior de su gran obra maestra, la Sagrada Familia (Barcelona). Según Gaudí para construir no hace falta más que mirar alrededor y acercarse a la naturaleza para encontrar la ‘forma suprema de construcción’.

Arquitectura invadida

Chinon center

Aunque construir inspirándose en la naturaleza es, probablemente, la mejor forma de acercarla a la ciudad, existe otra manera, más económica y viable, que en los últimos años se ha convertido en tendencia. Se trata de fusionar arquitectura y naturaleza, incluyendo elementos como jardines verticales o muros verdes, que ‘pinten’ de ese color las estructuras.

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Un ejemplo de esta arquitectura lo encontramos en el centro comercial Chinon Center, situado en Hofheim (Alemania). En la mayoría de los casos, este tipo de edificios comparten una misma estructura, que los hace prácticamente iguales. En la construcción de este centro, se apostó por diferenciarse del resto de edificios de centros comerciales con un toque de naturaleza. Para conseguirlo se empleó la malla X-TEND de acero inoxidable de Carl Stahl como soporte para que las plantas crecieran por ella. Aunque aún es pronto para ver el resultado final, ya se intuye que con el paso de los años la zona superior de la fachada se convertirá en un muro verde, relajante y beneficios para aquellos que lo observen.

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