Tipos de corrosión: Cómo afectan a los metales y cómo prevenirlas

La corrosión es uno de los principales problemas en la construcción y en el diseño de estructuras metálicas. Puede comprometer la seguridad, aumentar los costes de mantenimiento y reducir la vida útil de los materiales. En este artículo, explicaremos los tipos de corrosión más comunes, su impacto en los metales y cómo prevenir su aparición, con especial énfasis en el acero inoxidable.

¿Por qué la corrosión es un problema en estructuras metálicas?

La corrosión es un fenómeno natural que afecta a los metales cuando están expuestos a la humedad, agentes químicos o determinados entornos ambientales. Esto puede generar:

Pérdida de resistencia estructural 

Los metales corroídos pierden parte de su integridad, lo que puede llevar a fallos en estructuras arquitectónicas y de ingeniería.

Aumento de costes

La reparación y el mantenimiento de materiales afectados por la corrosión pueden ser costosos y generar retrasos en proyectos de construcción.

Problemas estéticos

La corrosión puede afectar la apariencia de barandillas, fachadas y otros elementos arquitectónicos.

Principales tipos de corrosión y cómo reconocerlos

1. Corrosión uniforme: El deterioro progresivo de los metales

Es el tipo más común y se caracteriza por una pérdida homogénea del material en toda la superficie expuesta. Se reconoce fácilmente por la aparición de óxido y un adelgazamiento del metal. Se previene con el uso de materiales resistentes, recubrimientos protectores y mantenimiento periódico.

2. Corrosión por picadura: Pequeñas perforaciones con grandes consecuencias

Este tipo de corrosión se manifiesta en forma de pequeños agujeros en la superficie del metal, debilitándolo localmente. Es común en metales expuestos a cloruros, como el acero inoxidable en ambientes marinos. Para prevenirla, es clave utilizar aceros con mayor contenido de molibdeno y realizar limpiezas periódicas.

3. Corrosión galvánica: El enemigo silencioso de los metales combinados

Ocurre cuando dos metales distintos entran en contacto en presencia de un electrolito, generando una corriente eléctrica que acelera la corrosión de uno de ellos. Se puede evitar utilizando separadores, aplicando recubrimientos o seleccionando materiales con potenciales electroquímicos similares.

4. Corrosión bajo tensión: Un riesgo oculto en estructuras sometidas a carga

Afecta a metales sometidos a tensiones mecánicas en entornos corrosivos. Puede generar grietas y fallos estructurales inesperados. Para prevenirla, se recomienda el uso de diseños que minimicen esfuerzos y la aplicación de tratamientos térmicos adecuados.

5. Corrosión intergranular: La amenaza invisible para ciertos aceros inoxidables

Ocurre en los bordes de los granos del metal y puede debilitar seriamente la estructura interna. Es común en aceros inoxidables expuestos a altas temperaturas. Se previene utilizando aceros estabilizados con titanio o niobio y aplicando procesos de recocido adecuados.

¿El acero inoxidable se oxida? Mitos y realidades

El acero inoxidable es altamente resistente a la corrosión gracias a su contenido de cromo, que forma una capa protectora de óxido de cromo. Sin embargo, bajo ciertas condiciones extremas, puede presentar corrosión, especialmente:

  • En ambientes con alta concentración de cloruros, como zonas costeras.
  • Cuando se utilizan calidades inadecuadas para el entorno de aplicación.
  • Si no se realiza un mantenimiento adecuado, permitiendo la acumulación de contaminantes.

Cómo evitar la corrosión en estructuras de acero inoxidable

Para garantizar la durabilidad del acero inoxidable, se recomienda:

Seleccionar la aleación adecuada

El acero inoxidable 316 es ideal para ambientes agresivos, ya que contiene molibdeno, lo que mejora su resistencia a la corrosión.

Diseños inteligentes

Evitar acumulaciones de agua y suciedad en estructuras para minimizar el riesgo de corrosión localizada.

Mantenimiento periódico

Limpieza con productos no abrasivos para eliminar residuos que puedan afectar la capa protectora del acero inoxidable, por ejemplo la limpieza con agua dulce, para sacar el salitre que se acumula, en los aceros inoxidables cerca del mar.

Conclusión: Prevenir la corrosión es invertir en calidad y seguridad

La corrosión puede comprometer la seguridad y funcionalidad de estructuras metálicas si no se toman las medidas adecuadas. La elección de materiales de calidad, como el acero inoxidable de Arc316, junto con un diseño y mantenimiento adecuados, son la clave para evitar la corrosión y garantizar estructuras duraderas y seguras.

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